Google
 Novedades
 Noticias Vieiro
 Información sobre Vieiro
 Dónde estamos
 Saludas
 Actividades
 Servicios
 Nuestras Asociaciones
 Premios y galardones
 Reconocimentos
 Recortes de Prensa
 Gente contra la droga
 Revista
 Publicaciones
 Galerías
 Enlaces
 Estado de cuentas
 Hazte socio
 Infórmate
 Contacto

S. M. La Reina
Xunta de Galicia
Diputación Coruña
Alcalde de Carballo
Alcalde Laracha
Alcalde de Cabana
Alcalde Laxe
Alcalde Coristanco
Alcalde Malpica
Alcalde Ponteceso
17/02/2019
Busca noticias: 
Vista de Impresión


Novedades


Alerta ante el uso de fármacos para potenciar el rendimiento intelectual (06-04-2015)


REINO UNIDO, Tal vez, alguna de las siguientes situaciones les resulte familiar: esta semana deben entregar un proyecto importante, o tienen un examen, o han de acabar un encargo urgente; el tiempo apremia y están trabajando a toda máquina, incluso hasta bien entrada la madrugada. Tras varios días de intensa actividad, se sienten sumamente fatigados, les cuesta concentrarse, están despistados. Así, no hay manera de acabar nada. Pero imagínense que hubiera un fármaco que les ayudara a mantenerse despiertos y activos, a encontrar la concentración que necesitan y que aumentara su rendimiento intelectual. ¿Lo tomarían?

Muchas personas sanas consumen medicamentos capaces de potenciar sus capacidades cognitivas, sobre todo la memoria y la concentración. El único problema es que esas pastillas que ingieren no han estado diseñados para echarles un cable a ellos, sino como tratamiento médico para quienes padecen alguna enfermedad neurológica, como alzhéimer, esquizofrenia o TDAH. Y al parecer, alertan los científicos, esa tendencia podría ir en aumento.

“No sabemos suficiente acerca de cuántos ciudadanos sin enfermedad mental están tomando estos fármacos, ni tampoco de qué forma ni por qué. El problema es que los actuales medicamentos que mejoran la cognición [en enfermos] también tienen una amplia variedad de efectos secundarios que no son predecibles y que podrían ser perjudiciales”, alertan las neurocientíficas Barbara Sahakian y Sharon Morein-Zamir, ambas investigadoras de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido; estas investigadoras acaban de publicar un artículo en The Lancet Psychiatry Journal en el que instan a gobiernos, instituciones de salud públicas y farmacéuticas a trabajar de forma conjunta para valorar el uso de estos fármacos en gente sana.

“Necesitamos tener estudios y datos que nos permitan disponer de una visión amplia y equilibrada de los riesgos y beneficios de este tipo de fármacos y establecer a partir de ahí unas regulaciones jurídicas claras para su uso”.

Los fármacos usados para potenciar las capacidades cognitivas son de muchos tipos, desde antipsicóticos, como lo leen, hasta nicotina. Según han comenzado a detectar los científicos, entre los más consumidos están el metilfenidato, un medicamento psicoestimulante usado para tratar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH); el modafinilo, un neuroestimulante que suele prescribirse para aquellas personas que padecen narcolepsia, un trastorno neurológico crónico que altera la capacidad normal del cerebro de regular los ciclos de sueño y que causa una gran somnolencia durante el día. Y también el donezepilo, usado para tratar la dificultad para recordar y pensar con claridad, así como comunicarse de los enfermos de demencia y alzhéimer.

Estos medicamentos no se pueden adquirir en España si no es con receta médica, pero eso no frena muchas a personas de comprarlos a través de internet, sin ninguna garantía sanitaria.

Sahakian y Morein-Zamir, de Cambridge, explican en The Lancet Pshychiatry Journal , que la gente los toma con el objetivo de obtener mejores resultados en el instituto y la universidad, el trabajo o para mantener la atención y el rendimiento cuando tienen privación de sueño o jetlag. Por el momento, gran parte de los estudios que se han realizado se han centrado en el uso que hacen los estudiantes en Estados Unidos, donde se ha visto que hasta un 35% de este colectivo podrían estar tomándolos. Y estas neurocientíficas consideran que podría ser sólo la punta del iceberg.

Casto Rivadulla, profesor e investigador del Grupo de Neurociencia y Control Motor (NEUROcom) de la Universidad de A Coruña, se echa las manos a la cabeza: “Es una barbaridad que los estudiantes tomen este tipo de sustancias sin prescripción médica. El cerebro pasa por varias fases y períodos críticos, como es la adolescencia y hasta que madura, hacia los 23 años. En esas épocas es cuando debería estar más estable, y en cambio lo sometemos a estrés químico, además del alcohol y otras drogas que los chavales consumen. El daño que eso puede generar es tremendo”

Estos medicamentos actúan afectando la comunicación entre las neuronas. En las personas enfermas, tratan de corregir alteraciones en el funcionamiento del cerebro. “Lo que no se ha demostrado es qué ocurre cuando tomas algo creado para mejorar una patología y estás sano”, señala Rivadulla, que añade que “si te tomas fármacos para la ansiedad sin padecerla, podrás soportar mejor niveles de estrés mucho mayores. La cuestión es plantearse si realmente lo necesitas. Porque la supuesta mejora tiene un precio. Y aún no sabemos cuán elevado es”, añade este investigador.

Tratar de mejorar nuestras capacidades cognitivas mediante el uso de químicos no es nuevo. Durante mucho tiempo, por ejemplo, los estudiantes universitarios consumían anfetaminas durante el período de exámenes, puesto que creían que les ayudaban a aguantar más tiempo estudiando y a memorizar más. Y en Estados Unidos, tras lanzarse al mercado el Prozac, muchos ejecutivos lo tomaban, pese a no padecer depresión, para aumentar sus niveles de resiliencia frente al estrés, la tensión nerviosa y la ansiedad.

Pero, ¿quieren saber cuál es el mejor método, el más infalible jamás inventado, recomendado por todos los neurocientíficos, sin efectos secundarios, sin necesidad de receta médica, para mejorar su capacidad cognitiva? Dormir. Durante las horas de sueño el cerebro realiza una eficiente puesta a punto y se prepara para volver a funcionar a pleno rendimiento al día siguiente.


El proyecto Nerri


La neuromejora, como se denomina al uso tanto de fármacos como de dispositivos tecnológicos para intentar mejorar las capacidades cognitivas en personas sanas, es ya un tema que preocupa a los países de la Unión Europa. Por ello, hay en marcha un proyecto llamado Nerri, un acrónimo de neuromejora e investigación responsable, financiado por el 7º programa marco de la Comisión Europea, que pretende establecer un diálogo entre la sociedad, los científicos y la industria antes de que estos productos lleguen de forma masiva al mercado. El objetivo es informar a los ciudadanos, también escuchar sus preocupaciones, y entre todos establecer los límites éticos y también de seguridad sanitaria. En España el proyecto está coordinado por el Observatorio de la Comunicación Científica de la Universitat Pompeu Fabra, quien promueve encuentros, debates, entre ciudadanos y expertos para discutir sobre este tema.

Porque si les dijeran, lectores, que existe un tratamiento sin efectos secundarios que le pueden dar a sus hijos para mejorar su capacidad para, pongamos por caso, las matemáticas, ¿se lo darían? ¿Y si ustedes deciden no dárselo pero el resto de los compañeros de clase sí lo toman y tienen, por tanto, ventaja respecto a su hijo? El debate está servido.

# Enlace permanente a esta noticia
Utiliza este enlace para copiar como acceso directo o para añadir a favoritos.
fuente: La Vanguardia >>
 



Patrocinan: