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Las abejas se hacen adictas a la nicotina (08-05-2015)



INTERNACIONAL, Ya tenemos aquí el argumento definitivo contra el tabaco: las abejas se han vuelto adictas a la nicotina y ésa es una de las causas que están provocando su progresiva y dramática extinción. ¿Les suena a coña? Pues sepan que tal es la conclusión a la que han llegado no uno sino dos estudios científicos diferentes, ambos recientemente publicados por la prestigiosa revista Nature.

Y ahora vamos a explicarlo. Evidentemente, las abejas no fuman. La nicotina que tanto parece gustarles forma parte de algunos pesticidas que ciertas empresas tienen en el mercado para acabar con las plagas y proteger las cosechas. Así, estos compuestos químicos, llamados neonicotinoides, se extienden por la vegetación y son ingeridos por las abejas junto con el néctar de las flores, afectando a su ciclo reproductivo y a su crecimiento.

La cuestión se vuelve más grave al haberse comprobado en laboratorio que a estos insectos parece gustarles especialmente el sabor de la nicotina. En una serie de ensayos, se les daba a probar agua con azúcar o una solución azucarada con una pequeña dosis de neonicotinoides y lo tenían claro: no sólo preferían esa segunda opción sino que insistían en ella una y otra vez, como si tuvieran auténtica adicción. Cabe deducir que en un ambiente natural harían lo mismo.

Aclaremos que la razón de incluir nicotina en los pesticidas se debe a que se ha comprobado que la planta del tabaco resiste mejor las plagas gracias a ella, pues las rechaza. Como todo tiene su contrapartida, las abejas experimentan justo lo contrario y se sienten atraídas. No se sabe exactamente el porqué pero ello afecta a su capacidad motora y a la sexual.

Geraldine Wright, de la Universidad de Newcastle, fue quien dirigió el citado experimento, corroborado por otro de un equipo sueco que determinó que los neonicotinoides producen en las abejas diversos efectos adversos, tanto en individuos como en colmenas enteras, reduciendo la población. Algo grave, dado su papel crucial en la polinización.

El asunto parece haberse tomado bastante en serio y en Europa ya se han tomado medidas para restringir el uso de tres de los pesticidas en cuestión.

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fuente: La brújula verde >>
 



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