Google
 Novedades
 Noticias Vieiro
 Información sobre Vieiro
 Dónde estamos
 Saludas
 Actividades
 Servicios
 Nuestras Asociaciones
 Premios y galardones
 Reconocimentos
 Recortes de Prensa
 Gente contra la droga
 Revista
 Publicaciones
 Galerías
 Enlaces
 Estado de cuentas
 Hazte socio
 Infórmate
 Contacto

S. M. La Reina
Xunta de Galicia
Diputación Coruña
Alcalde de Carballo
Alcalde Laracha
Alcalde de Cabana
Alcalde Laxe
Alcalde Coristanco
Alcalde Malpica
Alcalde Ponteceso
21/08/2019
Busca noticias: 
Vista de Impresión


Novedades


La adicción al porno (21-10-2015)

EL SALVADOR, Una relación amorosa debe basarse en la honestidad, la solidaridad, el sexo comprensivo y la visión crítica. De esa forma, puede trascender a un nivel más evolucionado y no caer en el aburrimiento existencial.

La honestidad permite a una pareja conversar sin nada que ocultar. Mostrarse tal cuales son sin necesidad de mentiras ni omisión de información.

La solidaridad ofrece la virtud de llevar el amor de pareja al espacio social y ciudadano. Un amor inteligente consolidado con una causa que busque construir, desde el mismo núcleo primario, los cimientos de relaciones más justas entre los integrantes de su mismo entorno.

El sexo-amor es la capacidad de manejar las relaciones de una forma controlada con la pareja. Tener en cuenta al sexo como un pilar integral, pero no como la esencia total de la relación. La entrega entre un hombre y una mujer permite el placer y debe ser gozado con la pareja elegida en una mutua búsqueda de un orgasmo racional. Este debe aplicar la pasión y la razón en las parejas consolidadas.

La visión crítica permite a una pareja poder reconstruir sus conexiones, las cuales pueden ser dañadas por las infidelidades o este aburrimiento existencial. Tener la consciencia que el divorcio, aunque doloroso, debe ser la última alternativa. Hay situaciones, en la interacción de pareja, que no se pueden resolver y la separación es la respuesta clara y que evita perder el tiempo.

Estos aspectos son la base de una posible reciprocidad amorosa duradera, además existen relaciones infernales, una tortura para ambas partes. La vida nos permite conocer el amor de los padres, los hermanos, hacia los animales, donde, en la mayoría de casos, son solidarios y honestos.

En una relación fracasada, una de las partes siempre será el opresor y no importa el cómo, su contraparte debe buscar la forma de cortar esas cadenas de codependencia emocional. La fuerza radica en poner un punto final y cerrar el círculo sin piedad alguna.

El amor no tiene que ser sufrimiento, nace para gozarlo. Las razones de estas conexiones negativas del amor es la masificación producto de la creación de estereotipos por los medios de comunicación y tradiciones sociales semi-feudales. Estas siembran ideas fantasiosas sobre la meta de logro de lo que es una familia feliz y termina siendo la fuente de odios y complejos en las personas quienes viven bajo esta doble moral emocional. No importa si la mujer es infiel o el hombre un abusador, como sea ambos deben estar unidos en esta situación destructiva.

Muchas de estas relaciones se establecen solamente por el cimiento de un sexo inculto y promiscuo, no por la solidaridad y honestidad amorosa. Solo el sexo toma posesión en la pareja, dejando de un lado los otros pilares.

La promiscuidad actual es la expresión del efecto de la distorsión producida por la pornografía.

Esto es el resultado de la adicción y a la exposición en exceso a ella.

La pornografía y sus contenidos terminan vendiendo el sexo como un producto. Enfocan al amor con violencia y situaciones sucias donde la sexualidad son simples acciones a niveles bestiales sin una pizca de racionalidad. Sus fantasías eróticas retorcidas dañan la mente de los jóvenes pues no existe un control en los colegios sobre cómo orientar a este segmento de la sociedad. El internet ahora, antes eran las revistas y películas las que mostraban el sexo distorsionado en las relaciones de pareja.

Cuando una persona crece influenciada por este tipo de contenido irreal pornográfico, el sexo será su única conexión con la pareja y una codependencia estará presente. Es necesaria una terapia psicológica para soltar esta falsa visión y normalizar su enfoque.

Al estar preso de la adicción a la pornografía, hay una destrucción de los niveles de racionalización de la sexualidad y estos pasa a lo social, pues daña a las familias, en esto radica el problema esencial del efecto de pornografía en tema sexo-amor.

Esta falsa realidad sexual es unos de los condicionantes en las mentes criminales como son los violadores y pedófilos. Este flagelo forma parte de una realidad que afecta a millones de mujeres y niños por esa razón la pornografía extrema debe ser analizada desde un enfoque crítico y no permisivo.

El sexo no es una película porno. Si en la sexualidad, se dan pautas para experimentar de común acuerdo, no hay problema; pero al llegar a desviarse a situaciones fantasiosas como son orgías y violencia sado-masoquista, sin duda, es un problema social y peligroso a corto plazo.

# Enlace permanente a esta noticia
Utiliza este enlace para copiar como acceso directo o para añadir a favoritos.
fuente: La Página >>
 



Patrocinan: