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Trastornos relacionados con Internet

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03/09/2020: REPORTAJE.

¿Qué causa la adicción a Internet? ¿Cuáles son los síntomas? ¿Es realmente una adicción? Respondemos a estas y otras cuestiones.

Sarah Romero
Sarah Romero.

¿Qué causa la adicción a Internet?

Como la mayoría de los trastornos, es complicado identificar la causa exacta del trastorno por adicción a Internet. El trastorno de adicción a Internet, además de otros trastornos de dependencia, parece afectar el centro de placer del cerebro. El comportamiento adictivo desencadena una liberación de dopamina para promover la experiencia placentera que activa la liberación de esta sustancia química. Con el tiempo, se necesita más y más actividad en la red para inducir la misma respuesta placentera, creando una dependencia.

¿Cuáles son los síntomas?

Los signos y síntomas del trastorno de adicción a Internet pueden presentarse tanto en manifestaciones físicas como emocionales. Algunos de los síntomas emocionales del trastorno de adicción a Internet pueden incluir: depresión, mentiras, sentimientos de culpa, ansiedad, sensación de euforia al usar el ordenador, incapacidad para priorizar o mantener horario, aislamiento, cambios de humor, miedo, soledad, pérdida de la noción de tiempo… Y entre los síntomas físicos: dolor de espalda, síndrome del túnel carpiano, dolores de cabeza, insomnio, mala nutrición, mala higiene personal, dolor de cuello, ojos secos, aumento o pérdida de peso…

¿Es realmente una adicción?

Es probable que te lo estés preguntando. Todo el mundo tiene pasatiempos que les encanta hacer con regularidad. Por lo general, no hay mucho de qué preocuparse por tener hábitos que no causen daño ni angustia. Por ejemplo, jugar videojuegos unas horas los fines de semana o examinar regularmente las ofertas de las tiendas de moda favoritas no significa que seas adicto a los videojuegos o a las compras. Pero, ¿dónde está la línea entre el hábito y la adicción? Es complicado:

Un hábito es algo que haces con regularidad, normalmente porque lo has practicado o lo has incorporado a tu rutina (como lavar los platos o hacer la cama, aunque no sea muy placentero).

Una adicción implica participar en un comportamiento porque sientes una recompensa al hacerlo. En este caso puede que sepas que es dañino para ti, pero no puedes controlarlo. Si esto implica que llegues tarde al trabajo o que hagas tareas importantes, es posible que estés lidiando con algo más cercano a una adicción que un hábito.

Adicción al cibersexo

La adicción al cibersexo es una de las adicciones a Internet que más difusión han tenido en los últimos años. Hablamos de pornografía online, sitios web para adultos, salas de chat para adultos / fantasía sexual y servicios de cámaras web XXX, entre otros. Estar obsesionado con cualquiera de estos servicios puede ser perjudicial para la capacidad de una persona para entablar relaciones sexuales, románticas o íntimas en el mundo real.

Adicción a las relaciones virtuales

Las personas que sufren de adicción a las redes sociales, salas de chat o mensajería instantánea se involucran a niveles enfermizos en las relaciones online volviéndose más importantes para el individuo que las relaciones en la vida real con familiares y amigos. En muchos casos, también conduce a discordia marital e inestabilidad familiar.

Nomofobia

Este término, derivado de ‘no’, ‘móvil’ y ‘fobia’, describe la angustia provocada por no tener acceso al teléfono móvil; es claramente un temor obsesivo a no poder utilizar el móvil para comunicarse, bien sea para recibir llamadas o estar al tanto de sus notificaciones de mensajes y redes sociales. Sus síntomas van desde una ligera sensación de incomodidad hasta un ataque grave de ansiedad.

¿Qué provoca un uso compulsivo del móvil?

Un estudio realizado por la Universidad de Washington (EE. UU.) reveló cuatro desencadenantes comunes para el uso compulsivo del móvil o nomofobia: tener momentos desocupados, como esperar para encontrarse con un amigo; antes o durante tareas tediosas y repetitivas; situaciones socialmente incómodas; o estar esperando un mensaje o notificación. El equipo se sorprendió al descubrir que los desencadenantes eran los mismos en todos los grupos de edad objeto de estudio.

«Lo que más nos sorprendió fue lo similares que eran los comportamientos de las personas, independientemente de la edad», dijo Hiniker. «Aunque los estudiantes de secundaria eran más propensos a hablar sobre el uso de sus teléfonos como cobertura para situaciones incómodas, la mayoría de los temas que vimos atravesaban todos los grupos de edad», explican los autores.

Adicción a los videojuegos

La situación de pandemia que vivimos en todo el mundo ha hecho que los videojuegos se hayan convertido en la principal adicción de los menores en España. Así lo determinaba la última Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES) del Ministerio de Sanidad y datos de la ONG Proyecto Hombre, que sitúa en primer lugar de las adicciones de los menores a los videojuegos. Entre los jóvenes de 14 a 18 años es una práctica habitual para el 82,2% de ellos, en su mayoría niños. El uso compulsivo de internet también aparece como otra adicción de los menores dado el fácil acceso a los mismos.

Desde 2019 la OMS hizo oficial la adicción a los videojuegos como trastorno mental. El llamado «gaming disorder» se encuentra dentro de la sección sobre «trastornos mentales, del comportamiento o del desarrollo neurológico» y va justo después del «gambling disorder», esto es, la ludopatía, con la que comparte varios rasgos.

Su inclusión en esta clasificación entrará oficialmente en vigor el próximo 1 de enero de 2022.

Cibercondria

Se trata de un trastorno muy frecuente. Es la búsqueda compulsiva de información en aquellas personas que se convencen de que padecen alguna o algunas enfermedades de cuya existencia se han enterado gracias a la red. Y es que si bien es verdad que Internet ofrece a los usuarios una gran cantidad de datos y conocimientos, para ciertas personas supone un impulso incontrolable de recopilar y organizar datos. En algunos casos, la búsqueda de información es una manifestación de tendencias obsesivo-compulsivas preexistentes que, en el caso de la salud, puede conducir al efecto nocebo, lo contrario del efecto placebo. Por lo general, la búsqueda compulsiva de información también puede reducir la productividad laboral y potencialmente conducir al despido.

Síndrome F.O.M.O.

El síndrome F.O.M.O (fear of missing out) es un fenómeno que se está volviendo cada vez más común y puede causar un estrés significativo en la vida de las personas. Puede afectar a casi cualquier persona, pero hay un sector que corre mayor riesgo aún. ¿Qué es exactamente? El miedo a perderse algo, la sensación de que los demás se divierten más, viven una vida más satisfactoria o experimentan cosas mejores que uno mismo. Implica un profundo sentido de envidia y afecta la autoestima. Instagram y Facebook suelen ser el foco de estas sensaciones. Proporciona una situación en la que comparamos nuestra vida ordinaria con los aspectos más destacados -y muchas veces premeditados- de la vida de los demás. Así, nuestro sentido de la normalidad se ve sesgado y tenemos la impresión de que nuestra vida es increíblemente peor que la de los demás.

Fuente: Muy Interesante

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