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Raúl de Simón: «Solamente un 5 % de los fumadores que intentan dejar de fumar sin ningún tipo de ayuda lo consiguen»

NOTICIAS: 21.08.2022

Raúl de Simón, coordinador Nacional del grupo de trabajo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN)

 

GALICIA. Raúl de Simón es el Coordinador Nacional del grupo de trabajo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y nos da los consejos para lograr con éxito dejar de fumar: el primero es pedir ayuda.

 —¿Por qué cuesta tanto dejar de fumar?

 —Nadie dice que dejar de fumar sea fácil. Como toda adicción, necesita ayuda profesional, pero muchos fumadores quieren dejarlo por sí mismos y eso producirá, en un porcentaje muy amplio, recaídas futuras. Solamente un 5 % de los fumadores que intentan dejar de fumar sin ningún tipo de ayuda, lo consigue, mientras que cuando se solicita ayuda profesional y se acompaña con algunos fármacos, las posibilidades de éxitos se multiplican por dos o por tres.

 —¿Qué es lo primero que debería de hacer un fumador que ahora mismo nos está leyendo y piensa que quiere dejarlo?

 —Aquellos fumadores que quieran hacer un intento serio para dejar de fumar tienen que buscar apoyo y ayuda. Su médico de familia, su farmacéutico, su enfermera. Yo recomiendo que el fumador no lo deje por sí mismo, que busque apoyo.

 —¿El primer paso podría ser acudir al médico de cabecera? Porque es lo más accesible.

 —Por supuesto. Los médicos de familia están bien formados y pueden ayudar. Algunos fumadores con perfiles más complejos necesitarán acceso a unidades de tabaquismo, pero la primera acción debe ser pasar por el médico de familia.

 —¿Qué viene después? Primer paso, queda claro, pedir ayuda.

 —Hay que tener una motivación para dejar de fumar, generalmente los pacientes tienen un proceso mental. Los fumadores tienen que llegar a la fase de preparación, pero antes pasan por otras fases como la precontemplativa cuando se mantienen contentos o convencidos de su hábito. Tienen que ir avanzando a fases donde surgen las dudas, hasta la fase de preparación donde comienzan a cambiar la conducta. Ahí es donde los profesionales debemos trabajar, buscando esos motivos personales.

 —¿Qué nos vamos a encontrar en el proceso?

  —El profesional debe elaborar una historia clínica del paciente donde el cuánto fuma es un valor con mucha importancia. Tenemos que ver el nivel de motivación y el de dependencia para elaborar la mejor estrategia para cada paciente. Hay que individualizar el plan para cada fumador.

  —No hay una fórmula única para dejar de fumar, pero en general ¿es más aconsejable dejarlo de golpe o poco a poco?

 —No hay una estrategia apta para todos. El cese parcial puede ser planteable para algunos pacientes que tengan mucho miedo a hacer un abandono brusco, pero el objetivo siempre tiene que ser el abandono total. Lo habitual es intentar hacer un cese total con ayuda farmacológica.

 —¿Es más difícil dejar de fumar que fumar menos?

 —El problema de «fumar menos» es que tienes que tener muy planificada esa secuencia de ir reduciendo el consumo de cigarrillos hasta la rescisión final. Fumar menos es una situación inestable que te puede llevar a volver a la casilla inicial porque la gente tiene una falsa situación de control. La dependencia siempre te pide más. En caso de descenso paulatino, debería ser supervisado.

 —Recaídas, ¿por qué se vuelve a fumar?, ¿hay que seguir intentándolo?

 —Muchos fumadores van a conseguir el éxito solo después de varios intentos. Las recaídas son una oportunidad de aprendizaje, no se puede ver como un fracaso. Si recaes, cuando lo vuelvas a intentar tienes que hacer un análisis de qué ayudó y qué no. Lo habitual es tener que hacer varios intentos, conseguirlo a la primera no es lo normal.

 —¿Cuándo uno se puede considerar exfumador?

 —En las guías clínicas se suele decir que el seguimiento para las personas que han dejado de fumar debe durar doce meses. La OMS reconoce como exfumador a aquel que lleva un año sin fumar, pero la recaída siempre puede aparecer. Los exfumadores deben estar siempre en preaviso. Hay gente que lleva años sin fumar y vuelve a caer, ahí no es la abstinencia sino la sensación de recompensa empujada por el contexto social. Tengo que decir que después de muchos años trabajando con fumadores, no he conocido a ningún exfumador que se arrepienta de haber dejado el tabaco.

  —Cuanto antes se empiece a fumar, ¿peor? Es decir, lo tendrá más difícil alguien que lleva fumando 20 años que alguien que lleva tres. 

  —Las posibilidades de éxito dependen mucho del grado de dependencia y este grado de dependencia depende básicamente de dos factores: la cantidad de consumo y el tiempo que se lleve consumiendo. Dicho esto, los fumadores que se han incorporado hace poco al consumo, no tendrán niveles de dependencia tan alto como los grandes fumadores que llevan décadas con el cigarro en la mano. La forma de intervenir será distinta.

 

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