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25.000 menores gallegos están en riesgo de convertirse en ludópatas

Foto: iStock

NOTICIAS: 12.06.2022

Siete mil adolescentes apuestan dinero todos los meses y dos mil son adictos

 

GALICIA. Mientras en Galicia se ultima la nueva Lei do Xogo para dejar atrás de una vez la firmada por Gerardo Fernández Albor en 1985 (desde entonces se han hecho actualizaciones, algunas ya desfasadas), las máquinas de apuestas deportivas, tragaperras y diferentes formas de juego tanto presencial como en línea no dejan de ofertar suculentos premios a sus potenciales clientes. Entre ellos, y aunque está prohibido, a menores de edad. Tanto la ley estatal (encargada de regular el juego no presencial) como la gallega recogen claramente la imposibilidad de que un menor tenga acceso a alguna práctica lúdica que implique apostar dinero (desde las tan populares quinielas a las máquinas tragaperras). Pero la realidad revela lo contrario.

Diferentes investigaciones realizadas —la principal, la elaborada por el doctor de la USC Antonio Rial Boubeta en el 2019, y que el Ministerio de Sanidad incluye dentro de la documentación que ofrece en el Plan Nacional sobre Drogas— coinciden en alertar del peligro existente en ese cóctel pernicioso que suponen juventud y juego. Los datos que se ofrecen y que, prácticamente, coinciden en varios estudios (entre ellos uno de Unicef) son escalofriantes: 25.000 menores gallegos están en riesgo de convertirse en ludópatas.

Tras recoger datos de más de nueve mil adolescentes de entre 12 y 17 años en 57 centros educativos de las cuatro provincias gallegas (públicos, concertados, de ESO, bachillerato y FP), uno de cada cuatro menores reconoce haber apostado dinero alguna vez en su vida en algún juego de azar. Así lo recoge el Estudio sobre menores e apostas na comunidade galega, de Rial. La proyección de la encuesta a la población gallega de estas edades, que se calcula en 120.000 jóvenes aproximadamente, muestra que siete mil tienen el hábito de apostar dinero. De hecho, lo hacen todos los meses. Y un 15 % de estos (unos dos mil) presentarían síntomas de ludopatía.

Las apuestas se realizan más de forma presencial (22,6 %) que a través de internet (7,1 %). Además, cuatro de cada cinco que juegan en línea también lo hacen en locales.

Compras en los videojuegos

En la modalidad online, un peligro del que advierte Juan Lamas, director terapéutico de Agaja (una de las dos principales asociaciones gallegas que dan cobertura a los problemas de ludopatía en Galicia, la otra es Agalure), son los videojuegos de las consolas, que algunos piden dinero por cofres o sobres para mejorar los personajes y sin garantía de obtener lo que se desea.

A la hora de elegir el sitio en el que gastar su dinero, los bares superan ampliamente a los negocios especializados en esta actividad. «El motivo es porque hay menos control. En los salones de apuestas suelen pedir el DNI, mientras que en un bar, que está la máquina allí expuesta, el local lo mismo está lleno y el chaval aprovecha que el camarero bastante tiene con atender a la clientela y hace su pronóstico», explica José Manuel Recouso, director terapéutico de Agalure, ubicada en A Coruña.

Y es que en Galicia hay distribuidas 2.919 máquinas de apuestas instaladas en establecimientos hosteleros, además de otras 8.122 (estas incluyen también las de negocios especializados, como casinos, bingos o salones). Más de 11.000 tentaciones de juego: una máquina para cada 245 gallegos.

En cuanto a locales, la Xunta tiene concedidas licencias para 114 salones de juego, 36 tiendas de apuestas, 10 bingos y 2 casinos con una sala adicional.

Mucha tentación para empezar al alcance de cualquiera, con solo disponer de una moneda e ilusión por multiplicarla.

 

Las anpas gallegas piden a la Xunta comunicación y prevención

«Está o tema das drogas, que é quizais o que máis nos preocupa e hoxe mesmo -polo pasado xoves- aínda liamos en La Voz o aumento de enfermidades de transmisión sexual, por non falar do botellón. Pero, sen dúbida, un problema que gañou moitos postos nas preocupacións sobre os nosos fillos é o tema do xogo. Vémolo un pouco descontrolado e dános medo». El que habla es Fernando Lacaci, presidente de la Confederación de Anpas Gallegas.

No es una intranquilidad nueva. Hace dos años, representantes de las madres y padres ya mantuvieron una reunión con el actual presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, en la que le transmitieron sus inquietudes. «Pero levan tempo cos trámites da lei, non fan nada respecto diso e isto vai a máis», reflexiona Lacaci.

El principal punto que reclama esta confederación es que se alejen las máquinas y salones de apuestas de los centros educativos, recreativos y deportivos. Es decir, de aquellos en los que haya menores. Y que sea con carácter retroactivo.

«É que de nada serve que os afasten dun colexio, se logo vas ao centro comercial e telo ao alcance da man ou á saída dun polideportivo», insiste el dirigente.

Lo considera un problema de salud pública y pide que «haxa maior comunicación coa administración e se forme ós nenos nos colexios por especialistas, como sucede con outros temas. Calquera prevención é pouca», concluye.

La patronal cree que es parte de la solución

Sostienen que solo de impuestos aportan más de 60 millones a las arcas autonómicas, que dan trabajo a casi 2.000 familias y que, sin embargo, se les sitúa como verdugos. Así lo ve Serafín Portas, presidente de la Asociación Gallega de Empresas Operadoras (AGEO): «No creemos que haya un problema tan grande y el que haya se corresponde más al juego público que al privado. Nosotros estamos trabajando ya con asociaciones de otras comunidades para encontrar soluciones. Creemos que hay que formar a los menores. Somos parte de la solución, no el problema. Porque los niños no son nuestra clientela potencial. Por eso, pedimos que se analice bien todo y trabajar unidos».

Cuestionario facilitado por Agalure

Responde estas preguntas y verás si corres peligro de ser ludópata

  1. ¿Ha tenido usted la sensación de que debería reducir su conducta de juego?
  2. ¿Niega u oculta su verdadera conducta de juego ante las posibles críticas de los demás sobre sus supuestos excesos?
  3. ¿Ha tenido usted problemas psicológicos, familiares, económicos o laborales a causa del juego?
  4. ¿Se siente con frecuencia impulsado a jugar a pesar de sus problemas?
  5. ¿Tiene usted dificultades para controlar su gasto, gastando con frecuencia más dinero del que debería?
  6. ¿Ha tenido problemas con sus familiares debido a sus gastos excesivos y su falta de control sobre el dinero?
  7. ¿Ha tenido problemas con su banco o con familiares por hacer uso excesivo de las tarjetas de crédito o por haberse quedado sin fondos debido a gastos incontrolados?
  8. ¿Ha intentado sin éxito controlar su dinero y reducir los gastos innecesarios?
Si de las cuatro primeras preguntas solo una respuesta es afirmativa, no debe preocuparse.
Si de las cuatro primeras preguntas dos respuestas son afirmativas, debe tener cuidado y reflexionar sobre las cuatro últimas preguntas para ver su capacidad de control de gasto.
Si de las cuatro primeras preguntas hay tres respuestas afirmativas, póngase en manos de un especialista o acuda a una asociación.
Si las cuatro primeras preguntas son afirmativas, usted tiene un grave problema de ludopatía y, casi seguro, que las cuatro últimas serán también afirmativas.

¿Cómo es posible salir de la ludopatía?

Esta lacra que amenaza a los más jóvenes en la sociedad gallega tiene cura

Son negocios legales, siempre y cuando se instalen a más de 150 metros lineales de centros escolares. Pero las casas de apuestas deportivas se han convertido en un germen de adicción que preocupa a la sociedad.

¿Qué es la ludopatía?

La RAE define el término como una adicción patológica a los juegos electrónicos o de azar.

¿Qué tipos de juego hay en los que se apuesta dinero?

Primero habría que hacer una distinción entre presenciales y en línea. Pero a todos los presenciales se puede jugar también a través de internet. En cuanto a los tipos, aparte de los que hay en los casinos (ruleta y cartas), está el bingo, las diferentes loterías nacionales públicas y privadas, máquinas de apuestas deportivas y tragaperras. De estas hay de varios modelos, dependiendo del tipo de apuesta y premio máximo permitido.

 ¿A dónde acudir si se detecta esta adicción?

O al pediatra o al médico de familia para que derive a la unidad de salud mental o a una de las asociaciones que hay en Galicia para tratar estos problemas. Las principales son Agalure, en A Coruña, y Agaja, en Vigo. Allí les hacen test y entrevistas para determinar si hay una adicción o un peligro de haberla y, según eso, la trabajan.

¿Cuánto tiempo lleva la rehabilitación?

Cada persona es un mundo y, como en el caso de otras adicciones, nunca se está al cien por cien curado, pero los expertos hablan de entre nueve y doce meses.

¿Cuántas consultas de familiares suelen darse en estos centros?

En las dos principales hay una media de cien consultas mensuales sobre menores: «No significa que todos sean casos confirmados. Muchos tienen otras adicciones, por eso les hacemos un test completo y mantenemos entrevistas», explica José Manuel Recouso, director terapéutico de Agalure. Pero la realidad es que las llamadas se realizan porque hay juego por medio.

¿Cómo actúan los padres ante esta problemática?

El 23 de enero del 2021, la periodista Noelia Silvosa titulaba una entrevista a Juan Lamas (director terapéutico de Agaja) publicada en el suplemento YES de La Voz con un dato preocupante: «Muchos chavales en Galicia hacen apuestas deportivas y sus padres lo consienten». Un año y medio después, el responsable de la asociación con sede en Vigo se reafirma: «El problema es que poco ha cambiado. Muchos padres siguen sin ver un problema que el chaval apuesta uno o dos euros a un partido. Y ahí comienza todo».

¿Dónde está en la actualidad el mayor peligro de adicción?

Según recoge el estudio de juego realizado en Galicia por el profesor Antonio Rial, siete de cada diez menores que juegan con dinero lo hacen en máquinas de apuestas deportivas, tres sellan quinielas y otros tres compran lotería y se entretienen con los conocidos rascas. Y, sin lugar a dudas, casi tres cuartos de los jóvenes jugadores lo hacen en los bares y cafeterías, donde menos control hay.

¿Qué medidas se pueden seguir para salir adelante?

La primera es hablarlo con alguien y acudir acompañado a un profesional, que irá dando pautas de conducta. El que quiere salir del juego no puede volver a jugar en la vida. José Manuel Recouso, director terapéutico de Agalure insiste, además, como una de las medidas más importantes, empezar a darle valor al dinero: «Hay que empezar a manejarlo lo indispensable. No puedes salir a la calle con más del que tienes intención de gastar de forma justificada, porque si te sobra, puedes acabar jugándolo. Además, fuera las tarjetas»

¿Qué pasa con los jugadores autodenunciados?

En los bares nada, porque los hosteleros no tienen un registro. En los locales especializados, deben pedirles el DNI y prohibirles entrar en el establecimiento.

 

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