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Los peligros del vapeo en jóvenes: los expertos advierten de lesiones pulmonares y daños cerebrales

NOTICIAS: 21.09.2022

En la lista de modas poco sanas que reinan entre la población juvenil, podríamos decir que las corrientes son infinitas y, para mayor preocupación, virales.

 

MADRID. Entre ellas, el conocido como «vaping»,  que se refiere al vapor inhalado, es la nueva tendencia ‘cool’ que está creciendo exponencialmente en los últimos años como una sustituta de la también popular cachimba. En diferentes sectores sociales su uso se ha normalizado y ha generado una falsa percepción de que no es dañino para la salud, a diferencia del tabaco. Esta creencia también empuja a muchos fumadores a pasarse al ‘vapeo’ como un método para dejar de fumar. Al ser una experiencia similar a la práctica convencional del cigarrillo, se vende como una transición para dejarlo. Sin embargo, sobre todo en jóvenes,  la lista de riesgos para la salud y el desarrollo es larga.

Cuando aparecieron los vaporizadores por primera vez, se los consideraba novedades, pero muchos creyeron que serían tan triviales como muchas otras modas pasajeras, y pocos pensaron que prosperarían en el tiempo. Sin embargo, en menos de una década, el mercado de los vaporizadores experimentó un rápido crecimiento, desarrollando su propia subcultura y convirtiéndose en un tema de debate social, empresarial e incluso institucional.  Y es que  estos aparentes inofensivos dispositivos pueden contener toxinas   (incluidos carcinógenos) y partículas finas dañinas. Y lo más preocupante, como hemos mencionado, es la comunidad joven que le sigue de manera fiel, cuyo contacto con estos dispositivos comienza a la temprana edad de 13- 14 años.

¿Qué son los vapers?

Los vapers son dispositivos con un packaging llamativo que funcionan con baterías llamadas cigarrillo electrónico que calientan un líquido para obtener un vapor que se puede inhalar.  Los usuarios tienen la posibilidad de elegir exactamente lo que quieren inhalar. Los líquidos pueden ser libres de nicotina o con cierto porcentaje que el usuario puede escoger.

Si bien los dispositivos de vapeo funcionan de manera similar, algunos son más potentes que otros. Crean más vapor y liberan más productos químicos. El vapor puede contener nicotina (sustancia adictiva del tabaco) , saborizantes y otras sustancias químicas. Los cigarrillos electrónicos también se pueden usar con marihuana, aceite de cáñamo u otras drogas.

Este tipo de cigarrillo se rige por la misma normativa que la Ley del tabaco, no permitiéndose en espacios como colegios y hospitales pero sí en bares, restaurantes, etc., confirmando así la visión de normalidad e inocuidad.  Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud y expertos de todo tipo aseveran que aún no hay evidencias claras de su efectividad para dejar de fumar y recomienda otros tratamientos ya aprobados, como los parches.  Los productores, por su parte, defienden que los cigarrillos electrónicos son inocuos y lo afirman apoyándose en que los ingredientes y líquidos en Europa están rigurosamente regulados.

En este sentido, el uso del cigarrillo electrónico en la adolescencia se considera como una puerta de entrada para el consumo de tabaco. Estudios longitudinales en países como Estados Unidos o Inglaterra han comprobado que adolescentes que consumen cigarrillos electrónicos con 13 años, fueron fumadores de tabaco convencional más tarde.  Pero las consecuencias sobre la salud pueden ser aún más graves, aunque también evitables. En este artículo repasamos todos los riesgos de la exposición a estas sustancias. 

Varios expertos y estudios han advertido de que la exposición a la nicotina durante la adolescencia  puede provocar adicción y daños a largo plazo en el desarrollo del cerebro. De hecho, los vapores inhalados en los cigarrillos electrónicos están relacionados con enfermedades pulmonares e incluso muertes, las cuales se manifiestan con mayor incidencia en países como EE.UU.

«Los adolescentes se sienten claramente atraídos por la tecnología comercial y los aromas que se ven en los dispositivos de vapeo», explica la Dra. Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional de Abuso de Drogas de los NIH. «Sin embargo, es urgente que los adolescentes comprendan los posibles efectos de vapear en la salud general, el desarrollo del cerebro adolescente y el potencial de adicción».

Los estudios han demostrado que la nicotina del vaporizador puede ser menos dañina que los cigarrillos convencionales cuando se usa como un reemplazo completo para los fumadores regulares. Sin embargo, este hábito seguirá dañando su salud.

Por otro lado, su exposición en la adolescencia puede causar adicción y daño en diversos órganos como pulmones, cerebro, corazón…En dos investigaciones de la American Heart Association en 2019, se demuestra cómo los cigarrillos electrónicos afectan a la disminución del flujo sanguíneo, así como al colesterol y la glucosa, aumentando así el riesgo de enfermedades cardíacas.

Y en aquellos que defienden su versión sin nicotina, las noticias tampoco son buenas.  La UE solo permite líquidos con una concentración de nicotina entre 0 mg/ml y 20 mg/ml. Pero también existen vaporizadores vaporizadores que no contienen esta sustancia, pero esto no quiere decir que sean inofensivos. Pero los cigarrillos electrónicos sin nicotina pueden ser tan tóxicos como los dispositivos de nicotina, o incluso más. La Universidad de Pensilvania, a este respecto, descubrió que los cigarrillos electrónicos sin  nicotina son malos para la circulación sanguínea y pueden causar ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. 

Otro estudio (página en inglés) descubrió que el vapeo, de hecho, causa irritación pulmonar similar a la observada en fumadores y personas con enfermedad pulmonar, y causa daños a células vitales del sistema inmunológico. Los pulmones no están diseñados para lidiar con el desafío constante de la falta de aire que las personas les están provocando — a veces hasta 200 inhalaciones al día — de manera prolongada en el tiempo.

En consecuencia, toda la comunidad médica y científica opina que nada que entre de esta manera a los pulmones puede resultas inocuo. De igual modo, advierten que aquellos fumadores que decidan usar cigarrillos electrónicos como alternativa a los cigarrillos regulares, deberían pasarse completamente de los cigarrillos regulares a los cigarrillos electrónicos, y no usar ambos productos por un periodo prolongado que retrasaría el dejar de fumar por completo.

Por su parte, la FDA anunció (página en inglés) que tomaría medidas enérgicas, no solo contra la venta ilegal de cigarrillos electrónicos a menores de edad, sino también contra la »mercadotecnia y el diseño amigable para niños de esos productos», porque »vemos señales claras de que el uso de cigarrillos electrónicos por parte de los jóvenes ha alcanzado una proporción epidémica’‘.

Entre las soluciones, en algunos países se está regulando o prohibiendo su venta a menores. Más aún si se trata de aquellos que contienen nicotina. Por otro lado, se podrían valorar medidas tales como gravarlos con impuestos, frenar su comercialización, intensificar los estudios sobre los efectos de este tipo de cigarrillos y educar a adolescentes y jóvenes y sus familias sobre sus riesgos.

 

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