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OPINION: Qué son los Servicios de Análisis de Sustancias y cómo se han convertido en una valiosa herramienta de monitorización de los mercados recreativos de drogas en Europa por Mireia Ventura

OPINION: 05.06.2022

 

Las adulteraciones en las pastillas de éxtasis detectadas en los años noventa y un contexto legislativo que permitía operar con pequeñas cantidades de sustancias ilícitas con fines de investigación propició la creación de Servicios de Análisis de Sustancias (de ahora en adelante SAS) en Europa como proyectos científicos. En 1992, en los Países Bajos, el Ministerio de Sanidad decidió financiar el primer SAS de Europa, el Drug Information Monitoring System (DIMS), alojado en el Instituto Trimbos. El DIMS se creó como un proyecto científico para supervisar los mercados de drogas nuevas y existentes con respecto a la dosificación, la composición, los adulterantes y su disponibilidad. Siguiendo los pasos de esta iniciativa holandesa, otros países de Europa occidental iniciaron sus propios SAS [Brunt, 2017a]. Concretamente en España, en 1998 Energy Control implementaba su primer SAS y en el año 2000 con la colaboración con el Institut Hospital del Mar d’Investigacions Mèdiques (IMIM) lo mejoraba gracias a la provisión de recursos técnicos analíticos que pemitieron determinar la cantidad de éxtasis que había dentro de las pastillas. En el año 2000 Hegoak lo implementaba en Navarra y en 2002 Ailaket en el País Vasco en colaboración con la universidad del País Vasco (UPV). En Cataluña en 2005 Somnit y en 2009 ArsuFESTA primeramente en unidades móviles y recientemente, en marzo del 2022, en un punto fijo.

Muchas iniciativas de SAS se introdujeron con el fin de ampliar las actividades de prevención a las personas que consumían drogas con fines recreativos, un grupo al que no llegaban muchas organizaciones nacionales de prevención y adicciones. Tradicionalmente, la mayoría de estas organizaciones dirigían las actividades de reducción de daños a grupos problemáticos y marginados de personas consumidoras de drogas. Al introducir los SAS, encontraron una forma de establecer contacto con el grupo emergente de personas jóvenes que utilizaban drogas recreativas. Los SAS, con su garantía de anonimato y confidencialidad, siempre han sido considerados fiables, ya que el asesoramiento individual para la reducción de los riesgos derivados del consumo puede satisfacer mejor las necesidades de este grupo que la simple promoción de la abstinencia total [Gamma, 2005; Fernández-Calderón, 2014].

Un SAS crea conciencia sobre los efectos positivos y adversos de una sustancia y educa a las personas usuarias acerca de los métodos de reducción de riesgos. Lo que diferencia un SAS de un mero control de calidad es precisamente la comunicación entre la persona usuaria y la persona que le atiende desde este servicio. Esta persona usuaria recibe una información y un asesoramiento particularizado que en muchos casos es el primer contacto que tiene con un dispositivo preventivo en consumo de drogas. Los temas y preguntas que se plantean en el momento del análisis son muy variados. Desde los que hacen referencia a los efectos o riesgos de la sustancia y la mezcla con otras, al manejo más seguro o de menor riesgo de una sustancia, cómo evitar los efectos secundarios, cómo identificar si un consumo es problemático, aspectos relacionados con sexo seguro, con alimentación, contraindicaciones con la toma de una determinada medicación, enfermedades, etc. La atención que se da es totalmente adaptada y personalizada para la persona que ha venido a analizar. Por este motivo el tipo de intervención puede ser breve y estrictamente informativa o un asesoramiento en profundidad que, en ocasiones, incluye un seguimiento de la evolución de los hábitos de consumo de esa persona.

Una investigación desarrollada en tres ciudades europeas reveló que los SAS no estimulan el aumento del consumo de drogas e incluso podría reducir ligeramente los niveles de uso de drogas entre el público objetivo [Benshop, 2002]. También, las evaluaciones del Party Drug Prevention en la ciudad de Zúrich muestran que desde que el SAS fue implementado, el número de personas que consumen más de una droga o abusan de una sustancia está disminuyendo [Hungerbuehler, Buecheli, Schaub, 2011]. Un estudio muy reciente establece a los SAS como valiosas herramientas para lasalud pública, ya que facilita el acceso a las comunidades que consumen drogas más difíciles de alcanzar. Además, especifica que es poco probable que los SAS fomenten la iniciación en el consumo de drogas, ya que casi todas las personas que acuden a estos servicios ya las han consumido previamente [Koning, 2021].

Por otra parte, la publicación de las alertas de sustancias potencialmente peligrosas puede revelar los posibles riesgos a un público más amplio. Las alertas emitidas en relación a una droga en particular, tras su análisis químico, puede tener efectos de largo alcance y positivos en aquellas personas más implicadas en el consumo de drogas. Por ejemplo, el DIMS detectó en unas pastillas de éxtasis con el logotipo de Superman PMMA (para-metoximetanfetamina), un compuesto mucho más tóxico que la MDMA. En los Países Bajos y Bélgica, esto condujo inmediatamente a campañas nacionales en los medios de comunicación que incluyeron emisiones nacionales de radio y televisión, publicaciones en redes sociales y en Internet, así como folletos y carteles en grandes eventos de música electrónica. Sin embargo, en el Reino Unido donde no existía ningún SAS en ese momento, las mismas pastillas causaron la muerte de cuatro jóvenes [Hill, 2015].

Para unir esfuerzos, conocimiento y para fomentar el intercambio de datos y alertas, gran parte de los SAS europeos forman parte de la red transeuropea de información sobre drogas TEDI (Trans European Drug Information). La red se formó en 2011 entre países y organizaciones con SAS. En 2022 TEDI representa 20 SAS de 13 países europeos distintos (Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo, Portugal, Eslovenia, España, Suiza, Países Bajos, Finlandia y Reino Unido).

 

 

TEDI ofrece una perspectiva única sobre el mercado europeo de drogas recreativas, frente a los sistemas clásicos de seguimiento nacionales y europeos. Es capaz de recopilar datos a través de un sistema de seguimiento e información que ayuda a optimizar las estrategias de intervención en salud pública, prevención y reducción de daños. Sirve también como un sistema de alerta temprana y una herramienta para controlar la evolución de los mercados de drogas en Europa. TEDI tiene una perspectiva única sobre el mercado europeo de las drogas recreativas, si se compara con el sistema de seguimiento clásico y es capaz de reunir datos de los contextos a través de este sistema. TEDI es capaz de actuar como centinela, facilitando datos bianualmente al OEDT, así como en cualquier momento que se solicite para la evaluación de una tendencia específica.

En definitiva, a lo largo de los últimos 20 años, la implementación de SAS ha ido en aumento tanto en Europa como en otros continentes como Canadá, América y Australia. A pesar de no haber estado libres de críticas, los SAS se han consolidado como servicios de monitorización y es evidente que gracias a estos servicios se han obtenido algunos conocimientos importantes. Por ejemplo, se han identificado adulterantes específicos de la cocaína como el levamisol [Knowles, 2009, Ventura, 2010] o la fenacetina que han fidelizado a las personas consumidoras de cocaína a estos recursos. Además, se ha demostrado que las pastillas que se venden como éxtasis no sólo contenían sustancias similares al MDMA sino también una variedad de sustancias inesperadas, como la PMA (parametoxianfetamina), PMMA (para-metoximetanfetamina), piperazinas, mefedrona, 4-fluoroanfetamina y otras [Brunt, 2011, Caudevilla, 2012, Giné 2014]. Igualmente, los SAS son únicos al reunir información referente no solo a la composición de las muestras sino también del contexto de adquisición, sus precios y efectos. Al igual que ocurrió con el aumento de las nuevas sustancias sintéticas en la década de década de 2000, los SAS han podido seguir la aparición de una nueva ola de Nuevas sustancias psicoactivas (NPS) que han aparecido [Brunt 2017, Fornís 2012].  También, la composición química de las drogas ilícitas parece corresponder más a lo que se espera en los países con SAS que en los países sin dichos servicios, lo que sugiere que esta estrategia de reducción de riesgos tiene algún tipo de influencia en el mercado de drogas ilícitas [Brunt, 2017b].

 

Bibliografía:

  • Benschop, A., Rabes M. and Korf D.J. (2002). Pill Testing – Ecstasy & Prevention, Niedersachsische Landesstelle Suchtgefahren, Germany.
  • Brunt T.M, Poortman A., Niesink R. J., van den Brink W. (2011) Instability of the ecstasy market and a new kid on the block: mephedrone. J. Psychopharm. 2011, 25, 1543.
  • Brunt, T. M., Nagy, C., Bücheli, A., Martins, D., Ugarte, M., Beduwe, C., & Ventura Vilamala, M. (2017a). Drug testing in Europe: monitoring results of the Trans European Drug Information (TEDI) project. Drug testing and analysis, 9(2), 188-198.
  • Brunt T.M. (2017b). Drug checking as a harm reduction tool for recreational drug users: opportunities and challenges. Background paper commissioned by the EMCDDA for Health and social responses to drug problems: a European guide. EMCDDA, 2017.
  • Caudevilla-Gálligo F., Riba J., Ventura M., González D., Farré M., Barbanoj M.J., Bouso J.C. (2012). 4-Bromo-2,5-dimethoxyphenethylamine (2C-B): presence in the recreational drug market in Spain, pattern of use and subjective effects. Journal of Psychopharmacology. 26(7), 1026-35.
  • Fernández-Calderón, F., Lozano-Rojas, Ó., Rojas-Tejada, A., Bilbao-Acedos, I., Vidal-Giné,C., Vergara-Moragues, E. and González-Saiz, F. (2014), ‘Harm Reduction behaviors among young polysubstance users at raves’, Substance Abuse 35, pp. 45-50 (https://doi.org/10.1080/08897077.2013.792760).
  • Fornís I., Vidal C., Caudevilla F., Ventura M. (2012). Nuevas drogas de síntesis: legal highs en España (2010-2012). Medicina Clínica.S0025-7753(12)00608-2.
  • Gamma, A., Jerome, L., Liechti, M. E. and Sumnall, H. R. (2005), ‘Is ecstasy perceived to be safe? A critical survey’, Drug and Alcohol Dependence 77, pp. 185-193 (https://doi.org/10.1016/j.drugalcdep.2004.08.014)
  • Gine C. V., Espinosa I. F., Ventura Vilamala M. (2014) New psychoactive substances as adulterants of controlled drugs. A worrying phenomenon? Drug Test. Anal. 2014, 6, 819.
  • Hill, A. (2015), ‘Fourth death linked to potentially fatal “Superman” ecstasy batch’, The Guardian (available at https://www.theguardian.com/society/2015/jan/02/fourth-death-linked-superman-ecstasy).
  • Hungerbuehler, I., Buecheli, A., Schaub, M. (2011) Drug Checking: A prevention measure for a heterogeneous group with high consumption frequency and polydrug use – evaluation of Zurich’s drug checking services. Harm Reduction Journal, 8:16.
  • Knowles, L., Buxton, J.A., Skuridina, N., Achebe, I., Legatt, D., Fan, S., Yan Zhu, N., Talbot, J. (2009). Levamisole tainted cocaine causing severe neutropenia in Alberta and British Columbia. Harm Reduction Journal. 6:30.
  • Koning, R.P.J., Benschop, A., Wijffels, C., Noijen, J. (2021). Visitors of the Dutch drug checking services: Profile and drug use experience. Int J Drug Policy. 2021 Sep; 95:103293. doi: 10.1016/j.drugpo.2021.103293.
  • Ventura, M., Caudevilla F., Vidal C., Grupo Investigadores SELECTO. (2010). Cocaína adulterada con levamisol: posibles implicaciones clínicas. Medicina Clínica, 136(8), 367-8.

Mireia Ventura es doctora en farmacia y trabaja como directora de los Servicios de Análisis de Energy Control-ABD desde el año 2007. Con más de veinte años de participación en Energy Control, tiene una larga experiencia en intervenciones de campo y trabajo de divulgación. Desde 2007, es colaboradora de IMIM (Instituto Municipal de Investigaciones Médicas) directamente involucrada en la difusión científica de nuevas sustancias psicoactivas. A nivel internacional, Mireia Ventura es la vicepresidenta de la red NEWNet (una red europea de ONGs de base comunitaria que actúan en los ámbitos de la promoción de la salud y el ocio nocturno) y la coordinadora de la red TEDI (Trans European Drug Information) desde sus inicios en 2011. El proyecto de TEDI es una red que engloba todos los servicios europeos de análisis de sustancias donde se comparte su experiencia y datos dentro de un sistema europeo de monitoreo e información vinculado al OEDT. Des del año 2017 Mireia es miembro del CSFD (Civil Society Forum on Drugs), un grupo de expertos de la Comisión Europea. Su objetivo es proporcionar una amplia plataforma para un diálogo estructurado entre la Comisión y la sociedad civil europea que apoye la formulación y aplicación de las políticas de drogas mediante un asesoramiento práctico.

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